Splitt
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El alquiler es el gasto más grande que tiene la mayoría de parejas en España. También es el que más conversaciones incómodas genera: ¿lo dividimos a partes iguales? ¿Y si uno gana más? ¿Y si uno trabaja más horas en casa? ¿Quién se encarga de la domiciliación?
No hay una respuesta correcta universal, pero sí hay métodos claros y una herramienta que hace que cualquiera de ellos funcione sin fricciones ni cálculos manuales.
| Método | Simplicidad | Equidad percibida | Compatible con Splitt |
|---|---|---|---|
| 50/50 igualitario | Muy alta | Media | Sí |
| Proporcional al sueldo | Media | Alta | Sí |
| Fijo + balance otros gastos | Alta con app | Muy alta | Sí (ideal) |
| Sin método, "ya ajustamos" | Alta al principio | Baja | — |
En la mayoría de parejas, el alquiler está domiciliado en la cuenta de uno de los dos. Eso significa que ese miembro de la pareja adelanta el dinero completo cada mes, y el otro debe transferirle su parte.
El problema ocurre cuando la transferencia se retrasa, cuando se olvida, o cuando nadie lleva la cuenta de si el que paga el alquiler también está pagando más supermercado, más suministros, más de todo. Sin un registro, la deuda se acumula sin que ninguno de los dos sea consciente.
Ejemplo real: Él paga el alquiler completo de 900€/mes. Ella hace la compra frecuente. Sin registro, después de 3 meses él ha pagado 2.700€ en alquiler y ella quizás 600€ en compras. La diferencia es de 1.050€ que nadie ha calculado. Con Splitt, el balance habría mostrado esa diferencia desde el primer mes.
Con Splitt, llevar el registro del alquiler es tan simple como esto:
No hace falta recordar nada al final del mes. No hace falta hacer cuentas. El balance siempre está visible y actualizado para los dos.
En la economía doméstica de una pareja, el alquiler tiene un peso desproporcionado respecto al resto de gastos. En España, el alquiler medio supone entre el 30% y el 50% del presupuesto mensual de una pareja.
Eso significa que si el registro del alquiler está mal, el balance de la pareja está mal. Y si el balance está mal, la percepción de quién paga más está distorsionada. Un registro correcto del alquiler es la base de cualquier sistema de gestión económica en pareja que funcione.
Las revisiones de alquiler, los cambios de piso, las temporadas donde uno paga más porque el otro tiene un mes difícil — todas estas situaciones quedan registradas en Splitt sin ninguna configuración especial. Simplemente registras el gasto con el nuevo importe y el historial refleja el cambio.
Si cambiáis el método de reparto (por ejemplo, pasáis de 50/50 a proporcional porque uno cambia de trabajo), podéis hacerlo desde el siguiente gasto sin necesidad de ajustar nada anterior.
Registra el alquiler en 15 segundos. Balance siempre visible para los dos.
Empezar con Splitt gratis →La opción más habitual es el reparto proporcional: cada uno paga un porcentaje del alquiler equivalente a su porcentaje del ingreso total de la pareja. Si uno gana el 60% y el otro el 40%, el alquiler se divide en esa misma proporción. Splitt registra exactamente lo que paga cada uno y muestra el balance real.
Es muy habitual. El titular paga el alquiler completo cada mes y el otro le transfiere su parte. Con Splitt puedes registrar el alquiler completo a nombre del que paga, y el balance mostrará automáticamente lo que debe el otro, descontando otros gastos que este haya pagado.
Con Splitt: cada vez que se paga el alquiler, quien lo paga lo registra en la app en menos de 20 segundos. El historial queda guardado para siempre y el balance se actualiza al momento. No hay que hacer cuentas al final del mes.
Depende de la situación económica de la pareja. El reparto 50/50 es simple y evita conversaciones incómodas sobre dinero. El reparto proporcional al sueldo es más justo si hay diferencias significativas de ingresos. Ambos modelos funcionan perfectamente en Splitt.