Gastos de casa nueva en pareja: qué esperar y cómo organizaros

29 de marzo de 2026 · 8 min de lectura

Mudarse juntos es uno de los momentos más emocionantes de una relación. También es uno de los más caros. Y lo que sorprende a la mayoría de parejas no son los gastos obvios (el alquiler, el depósito), sino todos los pequeños gastos que nadie te dice que van a llegar y que, sumados, hacen que el primer mes viviendo juntos sea bastante más caro de lo esperado.

Este artículo es la guía que nos hubiera gustado tener a nosotros cuando nos mudamos por primera vez. Te contamos qué gastos esperar, cómo estimarlos y, sobre todo, cómo organizaros para que ninguno sienta que está poniendo siempre de más.

Los gastos de la mudanza en sí

Antes de empezar a vivir en la casa nueva ya hay una lista de gastos que pueden sorprenderte si no los tienes previstos.

El depósito. En España lo habitual son uno o dos meses de alquiler como fianza. Si el piso son 1.000 euros al mes, el depósito son entre 1.000 y 2.000 euros que inmovilizas desde el primer día.

La agencia inmobiliaria. Si habéis encontrado el piso a través de una agencia, en muchos casos hay honorarios que puede pagar el propietario, pero no siempre. Desde la Ley de Arrendamientos Urbanos de 2019 el propietario suele asumir este gasto, pero conviene verificarlo.

El camión de mudanza. Si los dos venís de pisos distintos y tenéis muebles, un servicio de mudanza en ciudad puede costar entre 200 y 600 euros dependiendo del volumen. Si hacéis la mudanza en coche de amigos, al menos contad con alquilar una furgoneta (entre 80 y 150 euros el día).

Pintar o pequeñas reformas. Muchos pisos de alquiler llegan con paredes que necesitan una mano de pintura. Un bote de pintura y una tarde de trabajo pueden costar 50 euros. Contratar a alguien para pintar un piso de 70 metros, entre 400 y 700 euros.

El equipamiento inicial: el gasto que siempre se subestima

Este es el capítulo que más sorpresas da. Incluso si los dos traéis muebles y electrodomésticos de vuestras casas anteriores, siempre hay cosas que faltan cuando empezáis a vivir en un espacio nuevo juntos.

En total, el equipamiento básico de una casa nueva puede suponer entre 600 y 2.000 euros dependiendo de lo que traigáis de casa y lo que necesitéis comprar. No es un gasto que se pueda ignorar en el presupuesto inicial.

Consejo: antes de comprar nada, haced una lista conjunta de lo que tiene cada uno. Muchas parejas descubren que entre los dos ya tienen casi todo lo necesario. Lo que falta es lo que se compra.

Los gastos recurrentes del primer mes

Una vez que estáis instalados, el primer mes trae sus propias sorpresas en términos de gastos recurrentes. Algunos no los habíais tenido antes de forma individual (o los teníais divididos de otra manera).

El alta de suministros. Si el piso no tiene luz o gas dados de alta a vuestro nombre, los trámites y depósitos iniciales de las compañías pueden sumar 100–200 euros entre los dos servicios. La luz tarda entre 24 y 48 horas; el gas puede tardar una semana y requiere visita técnica.

El primer mes de internet. Según el contrato que elijáis, puede haber costes de instalación o el primer mes puede ser más caro si no viene incluido en la promoción. Presupuestad entre 30 y 60 euros al mes para un FTTH con buen caudal.

El seguro del hogar. Aunque el propietario tiene seguro, os conviene tener un seguro de contenido que cubra vuestros objetos y vuestra responsabilidad civil. Unos 80–150 euros al año.

La comunidad de vecinos. Muchos contratos de alquiler incluyen que los inquilinos paguen la comunidad. Puede ser desde 20 hasta 100 euros al mes dependiendo del edificio y los servicios.

Cómo repartir los gastos de instalación de forma justa

La mayoría de los gastos de montar una casa nueva son puntuales y grandes: el depósito, la mudanza, los muebles. Esto hace que sea difícil dividirlos perfectamente al 50% en tiempo real porque alguien siempre paga antes que el otro.

La solución más práctica es crear una lista de todos los gastos de instalación, apuntarlos según quién los ha pagado, y al final calcular la diferencia. Si tú has puesto 1.800 euros y tu pareja 1.200, ella te debe 300. Una transferencia y quedáis al día.

Eso es exactamente lo que hace Splitt: cada vez que uno de los dos paga algo para la casa nueva (la compra en IKEA, el camión de mudanza, el primer mes de luz), lo registra en la app. La app suma todo y dice quién debe cuánto a quién. Sin discusiones, sin cálculos manuales.

El fondo de emergencia del hogar

Uno de los aprendizajes más comunes del primer año viviendo juntos: siempre hay algo que se rompe o que hay que reponer antes de lo esperado. La lavadora da problemas, hay una gotera, el frigorífico no enfría bien. Si no tenéis un colchón, ese gasto inesperado puede desestabilizar el presupuesto del mes.

Una práctica inteligente desde el principio es crear un pequeño fondo de emergencias del hogar: una cantidad fija que los dos aportáis cada mes (aunque sean 30 euros cada uno, 60 al mes) a una cuenta separada que solo se usa para imprevistos del hogar. Al cabo de un año tenéis 720 euros, que cubre la mayoría de reparaciones domésticas habituales.

Qué pasa con los muebles y objetos si la relación cambia

Es incómodo pensarlo al principio, pero es una conversación que conviene tener antes de hacer compras grandes: si en algún momento la situación cambia, ¿de quién son los muebles? ¿La televisión que comprasteis juntos? ¿El sofá?

No hace falta hacer un inventario legal, pero sí acordar criterios básicos: los objetos que compráis juntos con dinero de ambos son de los dos y se dividen de común acuerdo. Cuanto más claro lo tengáis desde el principio, mejor.

Truco práctico: para las compras grandes (electrodomésticos, muebles de precio elevado), guardad siempre el ticket o factura. Facilita mucho cualquier gestión futura, incluida la garantía.

El presupuesto mensual una vez instalados

Una vez que el periodo de instalación ha pasado, los gastos se estabilizan. Lo habitual para una pareja en una ciudad española mediana (no Madrid ni Barcelona) sería algo así:

Alquiler: 800–1.200 euros
Suministros (luz, gas, agua): 80–150 euros
Internet + móvil: 40–80 euros
Comunidad: 30–80 euros
Seguro hogar: ~10 euros/mes
Supermercado: 300–500 euros
Gastos variables (ocio, transporte, etc.): variable

En total, los gastos fijos del hogar rondan entre 1.300 y 2.100 euros al mes, dependiendo de la ciudad, el piso y el estilo de vida. Dividido entre dos, es bastante más llevadero que vivir solo, que es una de las ventajas prácticas de la convivencia en pareja.

Conclusión

Mudarse juntos es uno de los pasos más bonitos de una relación, y también uno de los más intensos económicamente. La clave para que no genere tensión es la transparencia: que los dos sepáis en todo momento cuánto habéis puesto cada uno, y que cualquier desequilibrio temporal se corrija de forma puntual y sin drama.

Una app que registre los gastos compartidos, como Splitt, convierte el caos financiero de los primeros meses en algo perfectamente manejable. Menos tiempo contando quién puso qué, más tiempo disfrutando del piso nuevo.

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