Splitt
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Casarse es uno de los momentos de mayor ilusión de una pareja. Y también uno de los momentos en que más decisiones financieras importantes se toman en un período muy corto: el piso, la boda, los muebles, la luna de miel, y de repente, el primer mes de vida en común con una cuenta corriente y muchos gastos compartidos.
Sin un sistema claro desde el principio, los malentendidos aparecen rápido. No por mala voluntad — sino porque dos personas con hábitos financieros diferentes empiezan a compartir un presupuesto por primera vez.
Lo más importante: las primeras decisiones financieras que tomáis como pareja casada establecen hábitos que durarán años. Vale la pena hacerlo bien desde el principio.
La opción más habitual es tener cuentas individuales para los gastos personales y una cuenta conjunta para los gastos del hogar (alquiler, suministros, supermercado). Cada uno aporta mensualmente a la cuenta conjunta según lo acordado.
Alquiler/hipoteca, luz, agua, internet, super — compartido. Ropa, transporte personal, ocio individual — personal. Si no se explicita, siempre hay zona gris.
¿50/50 estricto o proporcional a los ingresos? Si hay una diferencia de sueldo importante, el 50/50 puede generar resentimiento. La conversación incómoda ahora evita la pelea dentro de seis meses.
Una app compartida (como Splitt), una hoja de cálculo, o un sistema de responsabilidades fijas. Lo importante es que sea el mismo sistema para los dos y que lo uséis de verdad.
El error más común no es gastar demasiado. Es no llevar registro de quién ha pagado qué. Durante los primeros meses, los gastos van a ser mayores de lo habitual (instalación, amueblamiento, imprevistos). Sin un registro, es imposible saber si el balance está equilibrado o si uno de los dos está poniendo mucho más.
La solución es simple: elegir una herramienta desde el primer día y usarla consistentemente. No hay que esperar a que haya un problema.
Splitt es una app gratuita diseñada para parejas que quieren llevar sus gastos compartidos sin complicaciones. Uno apunta el gasto en 15 segundos, los dos ven el balance actualizado en tiempo real, y a fin de mes una transferencia lo iguala todo.
No hay que instalar nada. No hay suscripción. Está en español. Y lo más importante: es suficientemente simple para que los dos la uséis de verdad, sin que uno acabe siendo el único que lleva las cuentas.
Sin instalar nada. Sin suscripción. Balance en tiempo real para los dos.
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