Splitt
← Blog
El 87% de las parejas que hacen presupuesto lo abandonan al segundo mes. No porque sean desorganizadas, sino porque sus presupuestos son demasiado complicados. 50 categorías de gasto, límites imposibles de recordar, y una app de Excel que nadie abre después de la segunda semana.
Un presupuesto funciona solo si es simple y si ambos pueden consultarlo en 10 segundos. Esta guía os muestra cómo hacerlo con la regla 50/30/20, una plantilla concreta y un sistema que no requiere disciplina de monje.
Es la regla más simple que existe. De vuestros ingresos conjuntos mensuales:
Si ganáis 3.000€ mensuales conjuntos, el presupuesto es: 1.500€ en necesidades, 900€ en caprichos, 600€ ahorros.
| Categoría | Porcentaje | Ingresos de 2.500€ | Ingresos de 3.500€ |
|---|---|---|---|
| Necesidades | 50% | 1.250€ | 1.750€ |
| Caprichos | 30% | 750€ | 1.050€ |
| Ahorros | 20% | 500€ | 700€ |
Pero atención: esta regla es un punto de partida, no una ley. Si vuestro alquiler es el 60% de los ingresos (común en grandes ciudades), ajustad. Lo importante es tener un límite claro en cada categoría.
Aquí está desglosado en categorías reales. Usadlo como punto de partida y ajustad según vuestro caso:
Importante: los "caprichos" no son lujos innecesarios. Incluyen restaurantes ocasionales, una cena de pareja, un viaje pequeño. Sin algo de disfrute, el presupuesto no dura. Apunta esto: parejas felices son las que tienen presupuesto Y algo de diversión.
No es lo que ganáis bruto. Es lo que ingresáis cada mes en la cuenta conjunta, después de impuestos. Si uno gana 1.800€ neto y otro 1.700€ neto, son 3.500€ mensuales reales.
Para un presupuesto compartido, la mayoría de parejas usa 50/50 (es más simple). Si hay diferencia importante de ingresos, usad proporcional. Si uno gana 1.200€ y otro 1.800€, el primero aporta 40% y el segundo 60% de cada categoría.
Mirad vuestros 3 últimos meses de gastos. ¿Cuánto gastaís en supermercado? ¿En restaurantes? Usad eso como base para los límites. Ejemplo: si gastaís 300€ en restaurantes normalmente, presupuestad 350€ (con margen).
Cada compra, cada café. Usad Splitt o lo que sea, pero hacedlo visible. Si no veis los números, es como si no existieran. Tras una semana, ya sabéis si el presupuesto es realista.
Reunida con tu pareja. 15 minutos. Comparad: ¿cuánto presupuestasteis? ¿Cuánto gastasteis realmente? ¿Qué categorías se salieron? ¿Por qué? ¿Fue excepcional o hay que cambiar el presupuesto para próximos meses?
Presupuestáis 500€ en restaurantes, pero sabéis que solo gastáis 200€. Resultado: os parece que el presupuesto sobra dinero, y lo gastáis sin control. Presupuestó realista.
Si presupuestáis 250€ exactos en supermercado y una semana gastáis 280€, decís "el presupuesto no funciona". Claro que no: no tenía margen. Presupuestado 250-280€, así hay flexibilidad.
Un café aquí, un regalo allá, un par de zapatos. Decís "son tonterías". Pero en un mes son 150€ de tonterías. Sumados, desbaratan el presupuesto completo. Contad cada euro.
Uno propone una cena en restaurante fancy por 80€. El otro dice que presupuestó 300€ mensuales en restaurantes y ya van 250€. Discusión. Solución: acordad límites POR GASTO. "Máximo 50€ por cena entre los dos".
Hacéis el presupuesto en enero, lo guardáis, y no lo abrírsais hasta junio. Para entonces, ya no se parece a vuestro gasto real. Revisión mensual: no es negociable.
La diferencia entre parejas que siguen presupuesto y las que lo abandonan es simple: una lo revisa cada mes, la otra no.
Registrad cada gasto conjuntamente y vedle en tiempo real. Sin hojas de Excel olvidadas. Sin discusiones sobre cuánto se gastó.
Empezar AhoraUsad 50/30/20: 50% en necesidades, 30% en caprichos, 20% en ahorros. Registrad todo en una app conjunta. Revisad cada mes en 15 minutos. Sin revisión, todo fracasa.
Es normal. No es fracaso. Decidid si fue gasto excepcional (enfermedad, coche roto) o hay que cambiar el presupuesto. Ajustad para próximos meses. Lo importante es no abandonar.
Ambos. El 20% de ahorros es compartido (fondo de emergencia, vacaciones, casa). Pero cada uno puede tener su fondo personal para caprichos propios. Así cada uno no siente que renuncia a todo.